Evento Plan Social para el clima

EAPN España participa en la jornada sobre el Plan Social para el Clima en el Congreso

• El Congreso de los Diputados acogió el 13 de abril un espacio de debate sobre el futuro del Plan Social para el Clima, centrado en cómo garantizar una transición ecológica justa que tenga en cuenta a los hogares en situación de mayor vulnerabilidad.
• En la jornada, EAPN España participó aportando la perspectiva de la sociedad civil sobre la necesidad de orientar las políticas climáticas hacia la reducción de las desigualdades sociales.

El lunes 13 de abril, el Congreso de los Diputados acogió el evento ‘Propuestas para un Plan Social para el Clima que ayude eficazmente a los hogares en pobreza energética, usuarios vulnerables del transporte y microempresas vulnerables’, un espacio de diálogo centrado en el impacto social de la transición ecológica y en la necesidad de garantizar una transición justa que no deje a nadie atrás.

En este contexto, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado español (EAPN España), como entidad miembro de la Alianza por un Plan Social para el Clima justo para usuarios y microempresas vulnerables del transporte, de la Alianza por la rehabilitación de viviendas sin dejar a nadie atrás y del Grupo de trabajo sobre vulnerabilidad y pobreza en transporte, participó activamente en la jornada.

El evento tuvo como objetivo generar un espacio de diálogo y reflexión sobre las políticas y medidas que debería incorporar el Plan Social para el Clima para dar respuesta efectiva a las necesidades de los colectivos más vulnerables.

EL RETO DE UNA TRANSICIÓN ECOLÓGICA JUSTA

Desde EAPN España se insistió en que el Plan Social para el Clima representa una oportunidad clave para avanzar hacia una transición ecosocial justa, siempre que incorpore de forma central la lucha contra la pobreza y la desigualdad, y garantice que las políticas climáticas no dejen a nadie atrás.

En este sentido, se subrayó la importancia de avanzar de manera urgente en su aprobación, actualmente en fase de elaboración, para proteger a los hogares vulnerables ante el impacto del aumento del coste de los combustibles fósiles derivado de la descarbonización de sectores como la edificación y el transporte por carretera.

LA IMPORTANCIA DE ORIENTAR LOS FONDOS HACIA LAS PERSONAS EN SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD

En este marco, Elena Gil Bartolomé, secretaria de la Comisión Permanente de EAPN España, intervino en la mesa redonda ‘¿Cómo garantizar el uso justo y eficiente del dinero del Fondo Social para el Clima?’, junto a Patricia Bezunartea, directora General de Diversidad Familiar y Servicios Sociales del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Víctor Marcos, Director General de Planificación y Coordinación Energética del MITECO, Manuel Riera, coordinador técnico del Área de Acción Climática y Transición Ecológica Justa de UGT, Cristian Quílez, responsable de transporte y movilidad de ECODES y coordinador del grupo de trabajo sobre vulnerabilidad y pobreza en transporte.

En su intervención, Elena, defendió la necesidad de asegurar que los recursos lleguen efectivamente a las personas y hogares en situación de vulnerabilidad. “En primer lugar, y aunque pueda parecer una obviedad, es necesario que peleemos mucho para que efectivamente el dinero de estos fondos se dirija a las personas y familias vulnerables que van a sufrir con mayor gravedad el impacto económico del ETS2”, señaló.

En esta línea, advirtió de que el desvío de estos fondos hacia hogares o empresas no vulnerables supondría no solo un incumplimiento de los objetivos europeos, sino también una pérdida de legitimidad en la transición ecosocial.

Asimismo, recordó que la pobreza energética continúa siendo un problema estructural en España que se ha agravado en los últimos años. Según el Avance de Resultados del XVI Informe El Estado de la Pobreza de EAPN España, en 2025, 7,8 millones de personas no pudieron mantener su vivienda a una temperatura adecuada en invierno (15,9 %). Son más aquellas que no pudieron mantenerla fresca en verano, un número que se va aumentando conforme suben las temperaturas año tras año.

Estas dificultades afectan a muchas familias desde hace décadas, pero las crisis energéticas recientes han intensificado el problema, situándolo en la agenda pública y dando lugar a la aprobación de la primera Estrategia contra la Pobreza Energética en 2019.

VIVIENDA Y ACCESO A LAS AYUDAS

Desde la Red se advierte de que la pobreza energética no es solo una cuestión de costes energéticos, sino una vulneración de derechos humanos fundamentales como el derecho a una vivienda digna y adecuada, el derecho a la protección a la salud y a la alimentación.

Aunque España cuenta con instrumentos como el bono social eléctrico, estos no alcanzan de forma efectiva a los hogares en situación de mayor exclusión, se produce el llamado Non take-up. Por ello, desde la Red demandamos que si queremos garantizar un uso justo y eficiente del dinero del Fondo Social para el Clima, incluyamos en el Plan Social para el Clima la ampliación del alcance y la automatización del bono social eléctrico.

Asimismo, los criterios actuales de acceso a las ayudas relativas a rehabilitación de viviendas, que se plantean incluir en el Plan Social para el Clima para la mejora de la eficiencia energética de los hogares vulnerables, dejan fuera a una parte significativa de estos hogares debido a la complejidad administrativa y a la necesidad de adelantar costes, lo que sigue actuando como una importante barrera de acceso a estas ayudas.

En esta línea, a partir del análisis realizado por nuestra Red de los módulos sobre salud, energía y medio ambiente de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2025, publicados por el Instituto Nacional de Estadística a principios de abril, se constata que cuatro de cada diez hogares con menores ingresos necesitan reformas para mejorar la eficiencia energética de su vivienda, lo que evidencia la magnitud del reto en materia de rehabilitación y acceso a ayudas.

“Los altos precios de la energía han afectado a todos los hogares, pero la diferencia es que para millones de personas esta situación va mucho más allá de una cuestión de ahorro: se trata de una vulneración de derechos. En primer lugar, del derecho a una vivienda digna. No puede haber vivienda digna cuando se pasa frío en ella o calor extremo, con el correspondiente impacto en la salud física y mental”, ha explicado Elena Gil en su intervención.

En este sentido, desde la Red se defiende la necesidad de simplificar los procedimientos, automatizar las ayudas y reforzar la información a nivel local para garantizar que las políticas lleguen realmente a quienes más las necesitan.

POBREZA DE TRANSPORTE Y ACCESO A DERECHOS

Los datos sobre energía y movilidad recogidos en la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) permiten analizar también la denominada pobreza de transporte. Esta problemática, recogida en la Ley de Movilidad Sostenible, se refiere a la dificultad o imposibilidad de asumir los costes del transporte público o privado, o al acceso limitado a medios de transporte que permitan acceder a servicios y actividades socioeconómicas esenciales para una buena calidad de vida, teniendo en cuenta el contexto social y territorial.

Según distintos estudios de ECODES y el BC3 (Basque Centre for Climate Change), en España entre 350.000 y 550.000 hogares se encuentran en situación de vulnerabilidad severa en relación con el transporte, lo que equivale a entre 1,3 y 1,8 millones de personas. Además, alrededor de 2 millones de hogares destinan una parte excesiva de sus ingresos a los costes de movilidad.

Desde EAPN España se señaló que, aunque se han aplicado medidas puntuales como bonificaciones al transporte, estas han sido temporales y aún está pendiente el desarrollo de una estrategia estatal específica. El acceso a la movilidad es clave para el ejercicio de derechos como el empleo, la educación o los cuidados, por lo que su encarecimiento puede incrementar la exclusión social.

UN INSTRUMENTO CLAVE PARA LA TRANSICIÓN ECOSOCIAL

El Plan Social para el Clima se identifica como una herramienta imprescindible para garantizar una transición ecológica justa, evitando que el aumento de los costes asociados a la descarbonización afecte de forma desproporcionada a los hogares más vulnerables.

En este sentido, desde EAPN España se destacó que su correcta implementación representa una oportunidad para avanzar hacia una transición ecosocial que mejore las condiciones de vida del conjunto de la población, siempre que sitúe la lucha contra la pobreza y la desigualdad en el centro de las políticas climáticas.

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EAPN-ES celebra la nueva Estrategia contra la Pobreza Energética, un problema que afecta al menos a 7,8 millones de personas en España 

  • El Gobierno ha aprobado este martes la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030, que incluye medidas como la garantía de suministro a consumidores vulnerables o mejoras en el bono social. 
  • La iniciativa coincide con la conmemoración de la Semana Europea contra la Pobreza Energética. La fecha pone el foco en una problemática que ha alcanzado cifras récord en nuestro país en los últimos años. 
  • En España, 7,8 millones de personas no pueden mantener su hogar a una temperatura apropiada en invierno, cifra que se ha duplicado desde 2019. 

En España, la pobreza energética constituye un problema estructural que ha alcanzado récords de impacto en los últimos años. Según el Avance de Resultados del XVI Informe ‘El Estado de la Pobreza’ de EAPN España, en 2025, 7,8 millones de personas no pudieron mantener su hogar a una temperatura apropiada en invierno (15,9 %). A esta cifra se suman quienes tiene retrasos en el pago de las facturas de la electricidad, agua o el gas: 4,5 millones (9,3 %). 

Fuente: Elaborado por EAPN-ES a partir de datos de la ECV y la EPF (INE). 

Estos indicadores de pobreza energética han mostrado una mejora respecto a 2024, pero el incremento de esta problemática ha sido muy preocupante desde el año 2019, antes de la pandemia por COVID-19 y de la crisis energética e inflacionaria derivadas en parte por la guerra de Ucrania.  

Según datos del Avance del XVI Informe sobre el Estado de la Pobreza, desde 2019 se ha duplicado la cifra de personas que no pueden mantener su vivienda a una temperatura adecuada durante los meses de invierno: de un 7,6 % ha pasado a ser un 15,9 % (creció un 110 %). Además, las personas con retrasos en el pago de suministros como la luz, el gas o el agua ha aumentado un 40,4 %: pasó de ser un 6,6 % en 2019 a un 9,3 % en 2025.  

En este contexto, y coincidiendo con la conmemoración de la Semana Europea contra la Pobreza Energética, el Gobierno ha aprobado en el Consejo de ministros de este 17 febrero, la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética (ENPE) 2026-2030. Se trata de una iniciativa imprescindible para poner el foco en esta problemática y en cuya elaboración ha intervenido EAPN-ES a través de sus grupos de participación, con aportaciones de personas con experiencia directa en situaciones de pobreza energética.  

La Estrategia incluye trece medidas estructurales basadas en la equidad energética para el acceso universal, seguro, asequible y sostenible a la energía, con el objetivo de consolidar los avances alcanzados por la anterior ENPE 2019-2024, la primera elaborada en España. 

Entre las principales medidas destacan las enfocadas a personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas garantizar el suministro a consumidores vulnerables y electrodependientes, mejorar la tasa de cobertura del bono social, o iniciativas destinadas a la rehabilitación energética de viviendas de hogares vulnerables. A su vez, se plantea adaptar la normativa de acceso al bono social eléctrico, ligarlo a la renta de los hogares y que lo reciba quien realmente lo necesita.  

EAPN-ES celebra la aprobación de la nueva Estrategia, un paso imprescindible dado el impacto de la pobreza energética en nuestro país. En este sentido, Carlos Susías, presidente de EAPN-ES y EAPN Europa señala que “la pobreza energética es parte de la pobreza en las familias”, por lo que apela a “una visión global” para afrontar esta problemática. “El objetivo es garantizar los derechos de las personas y una buena calidad de vida a toda la ciudadanía”, añade Susías, y recuerda la necesidad de “dotar de recursos a la Estrategia para que salga adelante”. 

De cara a los próximos pasos, el presidente de EAPN-ES recuerda algunas de las cuestiones planteadas desde la Red en las consultas públicas previas, como la importancia de “trabajar de forma conjunta con las Comunidades Autónomas” para una implementación real de la Estrategia, o la incorporación de propuestas que se han quedado fuera, entre ellas la mejora de la automatización del bono social. Se trata de una medida estructural clave ―defendida por el personal técnico y personas expertas en pobreza―, para afrontar el llamado non take-up o brecha de cobertura en esta ayuda, que dificulta el acceso al bono de manera efectiva a los hogares más vulnerables. 

La Estrategia incorpora también la creación de un Observatorio de la pobreza energética con el objetivo de “centralizar y mantener información y conocimiento sobre la materia”, según señalan desde el Gobierno, y que abre ahora una consulta pública para detallar contenidos, actividades y entidades colaboradoras. EAPN-ES considera esta propuesta de relevancia, ya que permitirá incorporar la evaluación y aportaciones de las entidades que trabajan en la erradicación de la pobreza energética y los conocimientos de las personas con experiencia en esta problemática

ESCUDO SOCIAL TAMBIÉN CONTRA LA POBREZA ENERGÉTICA 

La aprobación de la Estrategia llega también en pleno debate abierto por el rechazo del Real Decreto-ley ‘ómnibus’ el pasado 27 de enero en el Congreso. Una iniciativa que prorrogaba medidas del llamado Escudo Social. Entre ellas la moratoria antidesahucios para familias vulnerables, la extensión a todo 2026 de los descuentos del bono social energético y la garantía de suministro de agua, gas natural y energía eléctrica para consumidores/as en situación de vulnerabilidad. 

En este sentido, y frente a la nueva votación del decreto prevista para la próxima semana, desde EAPN-ES apelan a todas las fuerzas parlamentarias a tener “altura de miras” e instan no solo a aprobar este decreto, también a “mejorar y consolidar” las medidas incorporándolas como estructurales en el Pacto Estatal de Lucha contra la Pobreza, paralizado actualmente en la Cámara Baja. 

QUÉ ENTENDEMOS POR POBREZA ENERGÉTICA 

Actualmente, el Observatorio Europeo contra la Pobreza Energética (EPOV) marca cuatro indicadores para medir esta problemática, y se considera que un hogar se encuentra en situación de pobreza energética si cumple uno de ellos

  • Gasto desproporcionado (2M): porcentaje de hogares cuyo gasto energético en relación con sus ingresos es más del doble de la mediana nacional.  
  • Pobreza energética escondida (HEP): porcentaje de los hogares cuyo gasto energético absoluto es inferior a la mitad de la mediana nacional.  
  • Incapacidad para mantener la vivienda a una temperatura adecuada: porcentaje de la población que no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada.  
  • Retraso en el pago de las facturas: porcentaje de población que tiene retrasos en el pago de facturas de los suministros de la vivienda. 

Cabe señalar, en el marco de la Semana Europea de lucha contra la Pobreza Energética, que esta problemática está también muy presente en otros países de la UE. En 2024, el 9,2 % de la población comunitaria no podía permitirse mantener adecuadamente la temperatura de sus hogares, según Eurostat. Pese a que el porcentaje ha mejorado respecto al año anterior (ha bajado del 10,6 %), la pobreza energética divide en dos realidades muy diferentes a los países de la UE, con una horquilla que va desde tasas muy elevadas -con Bulgaria y Grecia (ambos 19,0%) a la cabeza, seguidos de Lituania (18,0%) -, a otros muy reducidas, respecto a los anteriores: Finlandia (2,7%), Polonia y Eslovenia (ambos 3,3%), que registraron los porcentajes más bajos. 

POBREZA ENERGÉTICA Y CRISIS ECOSOCIAL 

La pobreza en todas sus vertientes, también la energética, está estrechamente relacionada con la crisis ecosocial, y se refuerzan mutuamente, lo que urge a abordar la transición ecológica desde una perspectiva de vulnerabilidad social, que sea implementada de manera justa y equitativa para prevenir y disminuir las tasas de pobreza y de exclusión social. 

Los hogares en situación de pobreza y exclusión social suelen sufrir una mayor ineficiencia energética, debido a un déficit en el aislamiento, problemas de infravivienda e insalubridad, y uso de instalaciones y electrodomésticos poco eficientes. Esto se traduce en un incremento de las personas pobres con dificultades para tener una temperatura adecuada en su vivienda tanto en invierno como en los meses de verano. 

En este contexto, EAPN-ES ha impulsado diferentes iniciativas para promover una transición socialmente justa, integrando propuestas contra las vulnerabilidades sociales dentro de las políticas europeas de descarbonización que nuestro país tiene comprometidas con la UE, a través del proyecto ‘Cerrando la brecha: acción climática y equidad social’ 

Entre ellas, además de la mencionada ENPE 2026–2030, se encuentra la transposición socialmente justa de la Directiva sobre eficiencia energética de los edificios (EPBD) así como el Plan Social para el Clima (PSC), una herramienta normativa prevista para minimizar el impacto que la inclusión de los edificios en el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (conocido como ETS2) supondrá en el incremento de los precios del combustible para la calefacción a partir de 2028 y cuya elaboración, sin embargo, se encuentra actualmente retrasada por parte del Gobierno. 

Desde la Red, reiteran que la transición energética y climática debe situar en el centro la igualdad de derechos, la protección social y la dignidad de las personas, evitando que las políticas energéticas o climáticas agraven las desigualdades existentes y asegurando que todos los hogares puedan ejercer plenamente su derecho a la energía, la vivienda y la salud

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EAPN-ES reúne a más de 30 personas expertas para abordar los retos sobre vivienda, eficiencia energética y pobreza

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES) ha organizado el martes 10 de septiembre de 2024, en el Espacio Ecooo de Madrid, el Diálogo Multiactor ‘Hacia una transición justa: vivienda y eficiencia energética’.

El evento, que ha reunido a más de 30 personas expertas de la Administración pública, empresas, sindicatos, academia y Tercer Sector de Acción Social, se ha celebrado en el marco del Proyecto ‘Cerrando la brecha: acción climática y equidad social’ que está desarrollando EAPN-ES.

Con esta jornada, la Red buscaba impulsar un espacio de reflexión donde afianzar conocimientos sobre transición ecológica, rehabilitación de viviendas y la Directiva Europea sobre Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD), con el objetivo de elaborar propuestas políticas sobre eficiencia energética que contribuyan a la lucha contra la pobreza en el Estado español.

El Diálogo se dividió en tres bloques temáticos que respondieron a cuestiones como las políticas y alianzas necesarias para impulsar la eficiencia energética en las viviendas, su relación con la reducción de la pobreza energética, y el papel de la sociedad civil en este proceso.

En este sentido, los dos primeros bloques contaron con la participación de Carlos Bravo, secretario de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO, Ana Sanz, investigadora en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, Ester Sevilla, directora de Acción Social e Internacional de la Fundación Naturgy, y Laura Pujol, responsable de comunicación de la Fundació Habitatge Social.

En la última parte del encuentro, las personas asistentes se juntaron en tres mesas de trabajo para plantear las prioridades del Tercer Sector que deberían incluirse en el marco legal español relativo a las políticas de eficiencia energética, entre ellas la trasposición de la Directiva EPBD -que se llevará a cabo entre 2024 y 2025-, o la futura Estrategia Nacional de Energía.

Entre las conclusiones planteadas por los grupos, se propuso que las medidas en materia de eficiencia energética y vivienda lleguen de forma prioritaria y efectiva a quienes se encuentran de situación vulnerable, la necesaria participación de las personas con experiencia en pobreza en la elaboración de dichas políticas, o que la rehabilitación de viviendas lleve asociada medidas que eviten la expulsión de las familias vulnerables.

Con este proyecto, EAPN-ES refuerza su trabajo por una transición ecológica que contemple una perspectiva social. Las políticas de lucha contra la crisis ecológica pueden generar desafíos socioeconómicos significativos, especialmente para las comunidades más vulnerables, por lo que deben ser implementada de manera justa y equitativa para evitar aumentar la pobreza y la exclusión social.